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Anuncian campaña en EE.UU. contra CAFTA

El sacerdote José Andrés Tamayo Cortez, de origen salvadoreño –aunque radicado desde hace 20 años en el sureste de Honduras–, quien ganara el Premio Ambiental Goldman 2005 para Sur y Centro América, estuvo de visita en las ciudades de San José y San Francisco.

El también dirigente del Movimiento Ambientalista de Olancho, Honduras (MAO), vino a explicar su lucha en pro de la ecología y de paso dio sus puntos de vista del porqué el Tratado de Libre Comercio para Centroamérica y República Dominicana (CAFTA por sus siglas en inglés), de acuerdo a su experiencia, es más perjudicial que benéfico para la zona. “Más que todo es la invasión. Donde los gobiernos se someterían a las determinaciones político-económico-sociales impuestas por los empresarios, que no sabemos quiénes son”, comentó el padre Tamayo.

AN FRANCISCO – El sacerdote José Andrés Tamayo Cortez, de origen salvadoreño –aunque radicado desde hace 20 años en el sureste de Honduras–, quien ganara el Premio Ambiental Goldman 2005 para Sur y Centro América, estuvo de visita en las ciudades de San José y San Francisco.

El también dirigente del Movimiento Ambientalista de Olancho, Honduras (MAO), vino a explicar su lucha en pro de la ecología y de paso dio sus puntos de vista del porqué el Tratado de Libre Comercio para Centroamérica y República Dominicana (CAFTA por sus siglas en inglés), de acuerdo a su experiencia, es más perjudicial que benéfico para la zona. “Más que todo es la invasión. Donde los gobiernos se someterían a las determinaciones político-económico-sociales impuestas por los empresarios, que no sabemos quiénes son”, comentó el padre Tamayo.

Sobre el Tratado

El CAFTA es un proyecto de acuerdo comercial entre los Estados Unidos y cinco países cetroamericanos: Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Costa Rica, aunque también se considera a la República Dominicana una vez que cierre el Tratado con los países centroamericanos. Para el presidente estadounidense George Bush el lograr este acuerdo es una de las prioridades de su administración, ya que sería dar un paso adelante en el proyecto de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Sin embargo hasta el momento, el texto completo del CAFTA no se ha dado a conocer al público.

“El CAFTA sería una apropiación, en el sentido económico, de la población. Ya que acapararía los recursos naturales y esto tendría peores consecuencias, de las que ya hay, para los pobladores de la región. Al privatizarse la industria y los servicios, la gente no tendrá acceso a esos servicios” expresó el sacerdote Tamayo, para quien el principal perderdor serán los campesinos, ya que en esos países no existen los subsidios, como en los Estados Unidos y entonces son los que trabajan en el campo quienes tienen que absorber todos los gastos.

El fenómeno migratorio

Realizando una comparación, el Producto Interno Bruto (PIB) de los Estados Unidos es 60 veces mayor al de Honduras. El nivel de educación general en ese país centroamericano, no llega al cuarto año de educación escolar. “El CAFTA ya funciona en los países, lo único que falta es oficializarlo—comenta el padre Tamayo con una sonrisa de preocupación—ya se da. Llegó hace tiempo y lo que tememos es que se dé una mayor migración hacia los países del norte, como México y por supuesto, este país. Lo que está haciendo la globalización es desalojar a la gente de sus lugares y los que se quedan en las grandes ciudades del país, viven en los cinturones de miseria, donde no hay luz, agua, ni ningún otro servicio básico”.

La disparidad económica

Para el padre Tamayo, el caso de las maquiladoras es el más claro. El promedio mensual de un trabajador en estas fábricas, es de aproximadamente 5 dólares al mes, y para el sacerdote, esta cantidad no alcanza para sostener a una familia de cinco miembros, creando así la explotación de la mano de obra barata, pero sin beneficios para la clase trabajadora.

Se estima que el salario mínimo promedio en la zona es un poco mayor a los dos dólares por día. “Podría significar un aumento en el salario mínimo, pero eso es una cosa, otra muy diferente es el costo de la vida en nuestros países. La canasta básica en Honduras, es de 111 lempiras, (la paridad es de .85 lempiras por dólar), entonces el salario que tienen a duras penas les alcanza para comprar comida, pero no cubre todas las necesidas básicas de la familia”, afirmó el padre Tamayo.

Además, el daño ecológico a la zona es otra de las grandes preocupaciones de quienes se oponen al CAFTA, ya que las leyes centroamericanas son frágiles y no existe un ente como tal que aplique la Ley. El sacerdote también externo su preocupación porque los niveles de corrupción se incrementen en los países centroamericanos. “Hay un dicho en Honduras que dice que es más caro comprar un caballo en Estados Unidos que a un político hondureño” comentó sonriendo durante la rueda de prensa.

Las opiniones a favor

Para Walter Tijiboy, empresario salvadoreño establecido en Palo Alto, el beneficio sería para las poblaciones de la zona. “Viajo mucho a Centro América, y lo que veo es que hay mucha oportunidad para las pequeñas y medianas empresas. Tal vez el mercado no sea grandísimo (se estima en 40 millones de personas), pero es representativo para los inversionistas, lo que haría que en lugar de ofrecer sólo servicios se ofrezcan tambien productos, ya sean de aquella zona hacia los EstadosUnidos, o de acá para Centro América; y esto generaría más empleos allá y acá. El CAFTA no debe verse como la salvación a los problemas centroamericanos, pero sí debe verse como una oportunidad o catalizador para revitalizar las economías de la región”, refutó. Como todo, no se espera que estos beneficios se vean en el corto plazo ya que es necesario que se adapten las diferentes empresas a los cambios que representaría este acuerdo comercial. “Como está cambiando la economía mundial, creo que Centro América y la República Dominicana deben de entrar en ese nivel de competencia o si no se van a quedar atrás” concluyó Tijiboy.

Por su parte, el también salvadoreño Carlos Figueroa, Presidente de la Greater San José Hispanic Chamber of Comerce, comenta que “el principal beneficio es que nos permite el flujo de comercio entre ambas zonas. Lo que hemos aprendido del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés), en específico de sus errores, son los que se han rectificado en el CAFTA, para no repetirlos. Por supuesto que habrán problemas y se irán superando con el tiempo, pero en caso de no ratificarse, los centroamericanos serían los principales perdedores. Por el contrario, si se aprueba, significa para la zona crecimiento económico, crecimiento en su democracia y la purificación regional de países que han vivido en conflictos históricamente. Es un paso positivo”.

El punto de convergencia

A pesar de las diferencias, el punto central de las opiniones es que los centroamericanos radicados en el Área de la Bahía y el país en general, no olviden sus lugares de origen, que mantengan su raíces y que sus remesas las conviertan en productividad en sus lugares de origen y así ayudar tanto a sus familiares como al desarollo de sus países al crear infraestructura y desarrollo en los niveles de vida.

En la Casa Blanca

Se espera que el presidente Bush dé su visto bueno al Acuerdo y lo presente ante el Congreso antes del receso del 4 de julio. A partir de entonces, los congresistas tendrán 90 días para ratificarlo o rechazarlo. Si desea más información sobre el CAFTA visite la página internet www.hispanictrade.org o en las diferentes Cámaras de Comercio de su localidad.

 
   

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